Archivo | 22 de agosto de 2012

SOY LO QUE VES

En la casa de Vueltas con las dos mujeres de mi vida

En estos días me he puesto un poco melancólica y me ha dado por evocar a los que ya no están porque se han ido para siempre y también a esos que me mandan sus señales de humo desde los más recónditos lugares del mundo.

Ahora recuerdo a mi abuela Marcela parada frente al viejo fogón de carbón de los tiempos difíciles. Disfrutaba menear la espumadera dentro de la caldera, hasta que la harina tomara forma y se hiciera bien espesa: — cuando empiece a tirar besitos es porque ya está—, me decía y continuaba hablando de lo rica que era esa masa amarilla para que se contentara esta niña que solo quería comer fojoles… Sigue leyendo